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Los ciclos de la Luna
Esoterismo
Esfinge núm 36 - Junio 2003
Ana Belén Rodríguez
 

LOS CICLOS DE LA LUNA

Desde la más remota antigüedad la actividad humana se ha sometido al influjo de la Luna. ¿Podemos en nuestros días aprovechar esta antigua sabiduría?

Sería absurdo negar la influencia que ejerce sobre la Tierra nuestra fiel compañera de la noche, la Luna. Desde numerosos fenómenos de la Naturaleza, como las mareas o los cambios meteorológicos, hasta la menstruación, e incluso el comportamiento de muchos animales, están estrechamente relacionados con ella.

El ser humano, como parte integrante de la Naturaleza, siempre supo de la influencia a que este astro le sometía, y por ello en todas las épocas el calendario lunar fue de vital importancia porque, si bien el hombre no podía evitar tales ciclos, sí podía beneficiarse de ellos aprovechando sus influencias para diversos trabajos y actividades, tales como la siembra, la recolección de las plantas, curaciones e incluso otras de índole más ordinaria como lavar, cocinar o limpiar.

Debido a nuestra actual forma de vida, esperar el momento oportuno para cada cosa es prácticamente imposible, pero en muchas oportunidades sí que podemos comprobar y experimentar por nosotros mismos la veracidad de esta antigua sabiduría. Los consejos que ofreceremos en este artículo son un breve extracto de los abundantes libros que han recopilado parte de este saber tradicional y que todavía hoy, en numerosos puntos de Europa, siguen formando parte de la vida diaria de muchos campesinos. De la mano de la célebre escritora Johanna Paungger, fiel transmisora de la ancestral sabiduría de sus antepasados, vamos a extraer algunos consejos prácticos que nos ayudarán a aprovechar el momento oportuno para cada cosa.

LA LUNA NUEVA

Durante su vuelta alrededor de la Tierra, que dura 28 días, la Luna muestra al Sol siempre la misma cara, que podemos admirar en todo su esplendor cuando está llena. La otra cara, en cambio, permanece sumida en la noche eterna. Si la Luna se encuentra (vista desde la Tierra) entre la Tierra y el Sol, volverá su cara oculta hacia nosotros. Cada mes, cuando esto sucede, resulta imposible verla, al quedar borrada por el Sol; se trata de la luna nueva, llamada en otros tiempos la luna muerta.

En los calendarios, la Luna nueva viene dibujada generalmente como un diminuto disco negro o con rayitas negras. Durante esta fase reina un breve período de influencias especiales sobre los seres humanos, los animales y los vegetales. Nuestro cuerpo, por ejemplo, tiene durante estos días una gran predisposición para eliminar sustancias tóxicas; de ahí que siempre resulte aconsejable aprovechar estos días para deshacerse de una mala costumbre o de un hábito nocivo. De igual modo, en el mundo vegetal, después de una poda en este tiempo, los árboles enfermos se recuperarán mejor.

LA LUNA CRECIENTE

Después de la luna nueva, girando sobre la superficie lunar de izquierda a derecha, aparece la cara orientada hacia el Sol de nuestro satélite, la cual veremos en forma de un creciente finísimo. Se trata de la luna creciente, abriéndose paso a su vez con sus influencias características. La etapa que aún le queda por cubrir hasta la media luna también se conoce con el nombre de cuarto creciente o primer cuarto, fácilmente reconocible por su aparente similitud con la letra «D». Los otros seis días que median entre la media luna y la luna llena reciben el nombre de segundo cuarto, y la duración total de la luna creciente es de unos trece días.

Durante estas dos semanas, todo lo que se incorpora al cuerpo, lo que lo desarrolla y fortalece, tiene doble efecto, incluida la alimentación, ya que poseemos una gran capacidad para absorber y almacenar energía. Cuanto más crezca la luna, más desfavorable será el proceso de curación de las heridas y el postoperatorio. La ropa, por ejemplo, no quedará tan limpia como durante la luna menguante, e incluso está comprobado que durante la luna creciente y la luna llena es cuando nacen los bebés.

LA LUNA LLENA

Son famosos los relatos, recogidos en el cine y en la literatura, donde la aparición de la luna llena produce toda una serie de extraños fenómenos. Pero si, afortunadamente, en la mayoría de los casos todo depende de la desbordante fantasía de su creador, también es cierto que, como toda leyenda, esconde una parte de verdad. Éste es el caso de la luna llena, el astro más resplandeciente del cielo nocturno, que en el escaso tiempo que dura su visita, hace notar su claro influjo sobre la Tierra. En los calendarios, la luna llena viene representada mediante un disco blanco.

En el plenilunio, los sonámbulos se pasean dormidos, las heridas sangran con más persistencia, las plantas medicinales recogidas durante este período tiene más eficacia, y los árboles podados en esta fase pueden morir. A otros niveles, durante estos días los actos de violencia y los accidentes aumentan considerablemente.

LA LUNA MENGUANTE

La luna prosigue lentamente su camino, y vemos que su cara comienza a desaparecer de derecha a izquierda, asemejándose a la letra «C».

Las operaciones tienen mayor éxito que en ninguna otra fase; casi todas las tareas domésticas parecen más fáciles de hacer y, algo realmente útil para los que cuiden su línea, es que quien coma más en cuarto menguante notará que no aumenta tanto de peso. También es el momento propicio para trabajar en el jardín y en el campo, por ejemplo para plantar tubérculos y raíces, aunque es mala época para otros trabajos.

Bibliografía

La influencia de la Luna, Johanna Paungger y Thomas Poppe. Ed. Martínez Roca.

Vivir con la Luna, Johanna Paungger y Thomas Poppe. Ed. Emecé.

Los misterios de la Luna, Henri Premont. Ed. Arias Montano.

Limpieza de ventanas y vidrios

Cuando se limpian ventanas, es normal que queden marcas de líneas y estrías. Sin embargo, si realiza el trabajo en cuarto menguante, en días de luz y de color (Géminis, Libra, Acuario y Aries, Leo y Sagitario) bastará para otorgarle una visibilidad clara. Para limpiar marcos de ventana sucios, obtendrá mejores resultados si lo hace en un día de agua (Cáncer, Escorpio y Piscis). La espera vale la pena.

Revestimiento de suelos

La colocación de cualquier tipo de revestimiento de suelos (moquetas, linóleo, corcho, etc.) también se beneficia del momento idóneo: la cubierta se amolda bien a la superficie y no se arquea, ni siquiera con los cambios bruscos de temperatura y humedad atmosférica. Para ello aconsejamos realizar este trabajo durante cuarto menguante.

Limpieza profunda del cutis

Lo mejor es realizarla en cuarto menguante, sobre todo si son necesarias pequeñas intervenciones contra impurezas, ya que en estos días nunca se forman cicatrices. Si lo que desea es que se adhieran a la piel determinadas sustancias, como las que contienen las cremas vitaminadas o reparadoras, la fase de cuarto creciente será la mejor. Aproveche los días de Capricornio para cualquier tratamiento de piel.

Recolectar frutos y semillas

En casi todos los casos el verano y el otoño son las mejores épocas. Los frutos y semillas recogidas durante la luna creciente son aptos para el uso inmediato. En cambio en luna ascendente (de Sagitario a Géminis) es buena época para recoger frutos y semillas para conservar y almacenar. La Luna en Sagitario, Aries y Leo es buena para la cosecha. En cambio es más desfavorable en Capricornio, Piscis, Cáncer y Virgo.

Cuidado de las uñas

El momento más apropiado para dedicarse al cuidado de las uñas de pies y manos (cortar y limar) es el viernes después de la puesta de sol. Si por alguna razón se le pasa, no lo deje para el sábado: es el día más desfavorable para este propósito. Cuando se cortan o liman el viernes, las uñas se ponen más duras y resistentes y no se quiebran con facilidad. En general, los días de Capricornio son los más aconsejables para todas las medidas que se tomen con respecto al cuidado de las uñas. Por el contrario, los días de Piscis y Géminis son los más desfavorables.

Corregir o cortar uñas encarnadas debería hacerse siempre en cuarto creciente. Si lo hace en cuarto menguante, volverá a crecer mal una y otra vez, a no ser que se decida por la extirpación total de la uña: esta pequeña intervención tendrá mayor éxito en cuarto menguante.

Cuidado de plantas de interior

El cambio de maceta y la plantación de plantas de balcón y de interior será muy favorable durante los días de Virgo. Las plantas echarán rápidamente raíces. Dentro de lo posible, habrá que procurar regar solamente durante los días de Cáncer, Escorpio y Piscis, y únicamente con agua de lluvia o que se haya dejado reposar durante un tiempo, nunca directamente del grifo.

Sacar las plantas de interior a la intemperie durante un día de lluvia es muchas veces perjudicial, ya que sus hojas no están acostumbradas a la humedad directa. También resulta aconsejable abonar estas plantas durante la luna menguante.

Ana Belén Rodríguez

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