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Nuevas tendencias educativas
Psicología
Esfinge núm 38 - Septiembre 2003
Estela Tejeda
 

NUEVAS TENDENCIAS EDUCATIVAS

Las tendencias culturales de los últimos decenios, junto a nuevas estructuras de enseñanza en lo tecnológico, plantean un reto para los maestros y profesionales de la educación.

Hoy en día se están estableciendo constantemente nuevas formas de enseñanza y procesos de aprendizaje, y ésta es una dimensión que se puede ver a la luz de las más radicales tendencias de nuestro tiempo; un cambio de época de una estructura de tiempo lineal hacia una más fragmentada, lo que ha dado en llamarse estructura de tiempo caótica, que supone un cambio tan fundamental en cierto modo como el ocurrido hace unos siglos, cuando se pasó de una estructura de tiempo cíclica a otra lineal (las normas del tiempo abstracto), con el traspaso de una cultura agraria a una forma de sociedad capitalista industrial.

La estructura de tiempo lineal que vivimos hoy en día es la base en la que trabajamos en tiempo de deberes y obligaciones. Los niños comienzan a la misma edad en las escuelas, y después de un número determinado de horas y libros, salen después de 9 ó 10 años, tras una obligación de asistencia porque se trata de una formación en etapas, de un poco más de conocimiento hora tras hora.

En los últimos decenios, en todo caso, se han establecido tres líneas tecnológicas de información que señalan hacia nuevas estructura y posibilidades: hipertexto, internet y realidad virtual.

Con el hipertexto se abandona definitivamente la idea de una base sistemática en el principio de pasos de avance lineal, donde se conoce el libro desde la página primera hasta la última, y donde se construyen la mayoría de los textos de enseñanza conforme a una elaboración sistemática y de avance continuado. Con internet nos encontramos con una estructura de comunicación caracterizada porque no hay ningún centro, ningún principio y ningún final y -lo más importante- ningún principio de orden profesional jerárquico tradicional. Con la realidad virtual se disuelve la separación entre facto y ficción y se cambia la relación espacio-tiempo.

Aquí se podría hablar de estructuras de comunicación que hoy técnicamente no son muy demostrables, pero que en su base suponen nuevos modos de pensar. Positivamente, estas tendencias tecnológicas pueden indicar que de ahora en adelante no estaremos más atados a la estructura de tiempo lineal, y con esto, que toda nuestra representación de comienzo y final, de una progresión lineal y adaptación de habilidades gradual, se cambia. Es lo que ha caracterizado esta tendencia hacia un modelo de tiempo caótico o fragmentado, ya que no es ni el círculo ni la línea como estructura, sino por el contrario, una masa fluctuante e inabarcable de puntos que puede ponerse en relación con otro hacia el conocimiento, la experiencia, los ritmos de vida y los campos de evolución de modos variados incontables. Todos estos modos forman cada uno una estructura única, y los caminos para ponernos en conjunto están marcados por “casualidades” y contingencias. Pero también se podría hablar de otro tiempo que involucra estos tiempos. Una “estructura de tiempo espiral”, que nos permitiría salir de una sucesiva alineación de puntos y de una repetición constante de situaciones, hacia los ciclos que marca la Naturaleza en su avance constante y la fragmentación o caos que se da en los diferentes tiempos concienciales en que se encuentran los que perciben el espacio-tiempo y su comunicación.

El pensamiento lineal ha sido el requisito para poder prever los caminos que los jóvenes y los niños debían seguir. Es lo que hace posible pensar en conceptos de trabajo/tiempo libre, en la periodización de escuela-formación-trabajo-jubilación, la misma edad, la misma clase, el mismo pensum, etc. Al acercarse a otra estructura de sociedad, la dinámica del tiempo requiere un concepto adaptado a la misma. Un gusto por ir hacia el mundo. Requiere que el hombre esté preparado en mayor grado para experimentarse a sí mismo en su avance, en el que no hay una estructura, y en realidad no se puede hacer que todos vayan por el mismo camino –como es posible bajo la dinámica del tiempo lineal–. Por eso es por lo que se alimenta una preparación individual en la fe de que el hombre por sí mismo puede hallar los caminos en el mundo.

INTERÉS, EXPERIMENTACIÓN, INDIVIDUALIDAD

Aquí se marcan las palabras claves para un desarrollo pedagógico en el futuro, interés, experimentación, individualidad. Y aunque se trata de grandes perspectivas en los próximos decenios, la pregunta es si ya, en forma de brote, son éstas las tendencias que se aprecian en los niños que se han dado en llamar difíciles, porque su conducta no se ajusta a los cánones establecidos por una estructura de tiempo lineal. Es interesante también destacar que estas tendencias se relacionan con sistemas educativos de la antigüedad, donde podríamos encontrar ejemplos que reutilizar y acelerar así con una mayor seguridad esta nueva experiencia. Dichos ejemplos los encontramos en Egipto, en la antigua Grecia en la República de Platón, y en el viejo mundo maya e inca en América.

Si estas tendencias se mantienen, es posible valorar dónde está socialmente la evolución dinámica. Desde un centro de acondicionamiento político de la sociedad con conceptos claves como: derecho como guía conductora, una ética normalizada y valores más relacionados con las potencialidades de los alumnos fuera del horario escolar, con más atención sobre lo que le da sentido específicamente a los alumnos como individuos.

Un desplazamiento de objetivos, de una comprensión fáctica a la percepción de poder interpretar la vida cotidiana. Un foco de conocimiento que pasa, de una estructura básica e informativa en cuanto a importancia, a lo formativo (lo experimental y la investigación). Y finalmente, de pesar sobre la necesidad social, a estar atento a los objetivos de vida individuales de los alumnos.

Una descripción tal de estas tendencias nos hace preguntarnos cómo organizar últimamente la enseñanza hoy.

VISIONES, PROYECTOS Y EXPERIMENTACIÓN

La ruptura en la estructura de la enseñanza de los alumnos sentados escuchando las explicaciones del maestro sobre la sociedad y la vida diaria, a una enseñanza más abierta y con procesos de aprendizaje activos, ha estado, por supuesto, en marcha durante muchos años. Lo que se discute es si es tiempo de ir un paso más adelante, teniendo como punto de partida temas como: visiones, proyectos y experimentos.

VISIONES

Como ya hemos dicho, hoy hay un gran potencial abierto. Con una sociedad más flexible, es posible reunir estos dos aspectos juntos: una mayor relación entre las visiones individuales de los alumnos con respecto al futuro y entre las fuerzas sociales que conforman ese futuro. Aunque naturalmente continuará la opresión social y el monopolio internacional con sus poderes e influencias, hoy hay también una apertura hacia una colaboración del individuo en las transformaciones sociales en sus aspectos positivos.

Debemos encontrar una síntesis que dé espacio a la acuciante pregunta de hoy: ¿Cómo mantener los valores sociales, la solidaridad, la responsabilidad hacia el otro?

No es exigiendo responsabilidad social como contrapeso al individualismo, sino por el contrario yendo de la aceptación de esa individualización, y a través de la enseñanza y de un proceso de educación y aprendizaje en las escuelas, para abrir un movimiento de lo individual a lo colectivo. Un movimiento que parece claro, pero que normalmente se desarrolla como un contraste, puesto que alumnos etiquetados tradicionalmente como egocéntricos y asociales sin embargo se sienten a sí mismos con éxito en otros aspectos de la rutina escolar.

PROYECTOS

Tener visiones y objetivos de vida individuales indica otra dimensión en la enseñanza: que vivimos un tiempo de proyectos. Cuando nosotros como niños, jóvenes o adultos, experimentamos la vida como fragmentada y el futuro como imprevisible, aceptando los cambios radicales como parte de la existencia, cambia el horizonte de pensar en un curso de vida estable y unívoco a considerarla como una sucesión de proyectos (naturalmente, todo esto encuadrado dentro de la unicidad de la vida y dentro del marco de causas y efectos de la Naturaleza).

Esto significa que la vida cotidiana de los alumnos, y con ello, sus actuales condiciones de aprendizaje, se pueden describir como una sucesión de proyectos de vida. Esta descripción incluye más y más condiciones de vida de los adultos, tal como la dinámica de una empresa moderna, que elabora la organización en base a una dinámica de proyectos.

Cuando los proyectos son hoy obligatorios en el mundo escolar está en juego algo más que un simple agregado de un período pedagógico de adaptación. Proyectar se conforma en un quehacer diario, se expresa en pensar proyectos, con ritmos más cortos, donde la investigación, la experimentación y el proceso independiente de aprendizaje son los centros.

EXPERIMENTACIÓN

La próxima y última clave es la experimentación, la investigación. Cuando se identifica la cultura de proyecto, no se puede partir de una base fijada o de un pensum. Procesos así no se pueden prever en sus resultados, no podemos imaginar que todos los alumnos tengan que pasar por la misma evolución y experiencia. Tiene que haber lugar para el experimentador, tiene que haber espacio para la investigación, y aquí está lo esencial, ya que esto requiere el interés del alumno para integrarse en el proceso de aprendizaje, y que el profesor en su conservadurismo no se convierta en freno de este proceso.

Son requisitos que no se pueden elaborar de un día para otro. En parte requieren confianza en el interés del alumno (muchos profesores desconfían, pero el aparente desinterés que los alumnos pueden manifestar hoy en día está precisamente en el modo de organizar la enseñanza). Requiere que el profesor se reformule su rol de autoridad, que ha de introducir a los niños en el mundo, a un representante más, entre otros, de ese conocimiento. Un representante de conocimiento que puede ser un recurso importante en la experiencia y además una persona agradable que incite a los alumnos a seguir sus visiones. Las visiones de su propia vida y las de la sociedad, de la que ellos mismos en más y más medida forman parte con el correr de los años.

Es necesario volver a la doble tarea de la escuela, ser muro de contención de las disoluciones del tiempo de tradiciones comunes, tanto en lo que se refiere a lo social como al conocimiento, y por otro lado abrir a los alumnos a experiencias actuales, futuras y potenciales de conocimiento y no menos deseos de una participación activa en la sociedad. Esto requiere una posición profesional renovada.

Y es el rol que venimos desarrollando desde los años 50: la integración de estos cambios de tendencias culturales dando así al proceso una direccionalidad y una finalidad, donde no hay exclusiones, sino integración en su infinita variedad. Un reto para una nueva sociedad, una conciencia integradora de lo cotidiano, una sabiduría en acción. Un reto para los nuevos maestros que se convierten en guías de almas que despiertan al largo camino de una vida en evolución.

Estela Tejeda

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