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Planetas lejanos: Influencias generacionales
Astrología
Esfinge núm 6 - Octubre 2000
Dolores Villegas
 

PLANETAS LEJANOS: INFLUENCIAS GENERACIONALES

¿Pueden los planetas afectar nuestro comportamiento a través del inconsciente? La autora investiga la supuesta influencia de los planetas más lejanos de nuestro sistema solar en las diferentes generaciones.

Según la astrología, los planetas lentos de nuestro Sistema Solar están muy relacionados con las corrientes generacionales. Usamos aquí el término de forma general cuando hablamos de distancias generacionales, dado que no hay una línea rígida de demarcación entre una y otra. No hay una frontera biológica nítida que delimite una generación.

Una manera de investigar las formas o patrones que determinan los planetas exteriores de nuestro Sistema (Urano, Neptuno y Plutón), es considerar que los grupos generacionales tienen puntos de vista diferentes ante la vida. Supuestamente estos efectos se reciben a través del inconsciente.

URANO

Es el primer dios de la mitología griega, padre celestial engendrador del Universo, nacido del seno de Gaia, la Madre con quien se desposará más tarde. Pertenece al aire, al cielo; en un dios de las ideas. Urano está relacionado con los esquemas, una fuerza ordenada pero aún sin cuerpo. El dios acaba mal en la mitología; castrado por su hijo Cronos, caen sus recios genitales al Océano, que resulta así fertilizado, naciendo de su espuma Afrodita, la diosa del amor. Es un dios fértil, aunque no en el sentido terrestre. Fertiliza con el pensamiento creativo, con el espíritu. Encontraremos sus huellas allí donde una idea nueva irrumpe en la colectividad.

Son ideas poderosas que dimensionan la imaginación de los hombres. Como proceden del cielo, suelen ser demasiado avanzadas para su época. Las ideas uranianas van muy por delante de la cultura que las engendra. Si de repente una de ellas irrumpe en el mundo tiene el color del signo por el que transite en ese momento Urano. Dicho signo representa la esfera de la vida que ha de cambiar o transformarse a causa de la nueva idea. Unos pocos se convierten en sus portavoces y esta idea crece como la espuma en la sociedad, pero pasará aún mucho tiempo hasta que las formas del mundo cambien lo suficiente como para asimilarla.

NEPTUNO

Neptuno es muy diferente de su hermano aéreo y celestial, en la Mitología es el dios de las aguas y rige las profundidades del mar, un imperio en el que todo es ambiguo, en el que las formas se disuelven y desvanecen confundiéndose los colores. El agua es uno de los símbolos primordiales del mundo del sentimiento, así como la más ancestral de las imágenes del útero femenino, de donde procede la vida.

Urano se apodera de las personas por medio de las ideas; Neptuno por los sueños, la ternura y los anhelos, a menudo este último se manifiesta a través de lo que llamamos encanto o fascinación; el modo en que esto nos afecta se parece muy poco a la forma en que lo hace un concepto o una ideología. Las tendencias neptunianas trepan desde el estrato sentimental y no son ideologías. Eso sí, son tremendamente poderosas. Nos afectan de una manera sutil, pero son capaces de mover ingentes sumas de dinero que circulan en la sociedad. Son más importantes de lo que parece porque reflejan deseos, sueños y ansiedades que, traducidos en imágenes, adquieren con avidez los consumidores. Es como si todos los deseos profundos del colectivo aflorasen en una movimiento religioso o en una tendencia de moda.

Neptuno está además conectado con la imagen de la sirena o Melusina de los cuentos de hadas, que atrae a los mortales para sumergirlos en las mágicas profundidades de los mares o los lagos. Las aguas, que en los ritos bautismales limpian y purifican, pueden también desintegrar la personalidad, seducir para que se abandone la lucha y el esfuerzo o hacer sentir las ausencias, pérdidas y conflictos. En las profundidades del mar nos mezclamos con los orígenes.

Vemos así que las aparentemente triviales tendencias de la moda tienen mucho que enseñarnos sobre los anhelos de un grupo. Son sus símbolos. Neptuno traza una historia pictórica de lo que el colectivo desea y necesita en secreto. El dios que mora en lo profundo del Océano compone un sueño. Neptuno transita por un lugar concreto del Zodíaco y de repente todo el mundo quiere alcanzar ese signo por medio de sus símbolos. Cuando llega a otro signo los símbolos anteriores se secan y lo que estuvo de moda durante catorce años se convierte en algo ridículo.

PLUTÓN

En una fase de su órbita elíptica, Plutón se acerca a la Tierra más que Neptuno. Esta fase parece coincidir con su tránsito por Escorpio, permaneciendo en este signo unos 18 años. Dane Rudhyar atribuye gran importancia a estos períodos, que llama «fertilizantes». Plutón estuvo en Escorpio en la última década del siglo XV, momento fundamental del despertar del Renacimiento florentino. Para la cultura fue un tiempo inmensamente fértil, un auténtico renacer del conocimiento perdido y de la visión espiritual. En 1240 hubo también un tránsito de Plutón por Escorpio, en el tiempo de los Caballeros templarios y del florecimiento de la Kábala en España.

Otro tránsito en el siglo XVIII alrededor de 1740 coincide con el auge de la Francmasonería y el nacimiento de Franz Mesmer, que incorpora la visión hermética al método científico.

Plutón está conectado con la necesidad de renovación o destrucción del orden de las cosas caducas para que algo nuevo vuelva a nacer.

PLUTÓN EN SAGITARIO (1995-2008)

Este tránsito ejercerá una influencia natural en las esferas de la religión y la política. Las creencias religiosas existentes serán cuestionadas, ya que un nuevo impulso religioso más inclusivo, comprensivo y moderno comienza a entrar en la sociedad. La nueva religión se fundará en la experiencia personal de las realidades espirituales, en vez de apoyarse en la fe ciega y someterse a los dictados de la curia espiritual.

NEPTUNO EN ACUARIO (1998 A 2012)

El idealismo y la actividad mental se verán estimulados, y la tendencia colectiva de Neptuno se unirá con el concepto de fraternidad social universal reflejado en Acuario. La necesidad de una conciencia de grupo dominará el ámbito mental del colectivo, y se intensificará la conciencia mundial de la necesidad de culturas y civilizaciones nuevas y de una humanidad transformada.

Se producirán avances científicos que favorezcan el desarrollo de redes de comunicación instantáneas, así como de nuevas formas de producción de energía menos peligrosa. La tecnología y los satélites cobrarán mayor importancia. Y serán más eficaces en el terreno de la Medicina. La Ciencia y la Tecnología.

EFECTOS DE LA POSICIÓN ACTUAL DE PLUTÓN, NEPTUNO Y URANO

Necesitamos alcanzar una cooperación global. Incluso si el cambio se produce por razones puramente pragmáticas de supervivencia, la necesidad de un espíritu humanitario más altruista terminará por hacerse obvia. No podemos hacer caso omiso del sufrimiento en tantas partes de mundo.

Urano en Acuario marca el comienzo de la Nueva Era. Urano y las crisis caminan de la mano, pero en cada crisis se liberan nuevas energías para estimular la transformación. Estas nos llevan a puntos de decisión y elección. Nos obligan a comprender que para cambiar el mundo debemos cambiar primero nosotros.

La Era de Acuario representa el nacimiento en el mundo de una nueva ciencia de las relaciones, como producto de la interdependencia y la unidad intrínseca. Parte del objetivo de Acuario es aumentar la comunicación mediante las facultades mentales, en especial la palabra y la escritura, la expresión racional, la lógica y la intuición.

Los satélites y las redes de comunicación electrónicas son vitales para nosotros y funcionan como un sistema nervioso colectivo, transmitiendo información a todo el globo. Estamos construyendo un cerebro global a partir de señales electrónicas.

Durante la primera fase de la Era de Acuario habrá conflictos políticos que serán un reflejo de los subyacentes y profundos cambios sociales que están ocurriendo. El campo de batalla es la polarización entre el pasado y el futuro. Hacia la segunda fase la orientación se dirigirá hacia una educación socialmente positiva para desarrollar la iluminación mental y la conciencia de grupo, de interdependencia global. Este será el resultado del despertar de un corazón compasivo que evitará el sufrimiento innecesario de la gente en el mundo. Se trascenderá la percepción pragmática del universo y la mente será capaz de pensar de una manera holística.

Los planetas del cambio (Urano, Neptuno y Plutón), seguirán cumpliendo su cometido, sembrar, disolver o renovar todo aquello que necesitamos que cambie. Ha comenzado un nuevo ciclo de experiencias que nos impulsan hacia delante. Es importante aprender y conocer algo más sobre las Leyes de la Naturaleza para ponernos a su ritmo y dirigirnos conscientemente en la dirección adecuada. Y es que las estaciones no sólo se dan en el plano físico, sino también en otros niveles de la vida.

Cada generación tiene algo que aportar. Como enseña el Ocultismo, las almas venimos en oleadas o grupos, marcados por ciertas tendencias comunes, y así se crean las modas y las diferencias generacionales. Lo importante es ser realmente Generación, eslabón de transmisión, para pasarnos el testigo del avance y la búsqueda de la Sabiduría.

Bibliografía:

El Espíritu Revolucionario. Haydn Paul

Los Planetas lentos y sus ciclos. Liz Greene

Dolores Villegas

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