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Junio 2001
Dossier
Borges, Filósofo y Matemático -Leer-
En el XV aniversario de la muerte del escritor, Esfinge quiere rendirle un homenaje. Filósofo, matemático, ensayista, poeta, el gran autor argentino asoma a nuestras páginas con una muestra de su pluma inmortal.
Juan Carlos del Río
Sumario
Las amazonas y el Muyrakitán
Las mujeres de los márgenes del Amazonas se sumergían en las aguas para obtener el precioso amuleto llamado Muyrakitán. Sus leyendas se conservan en suelo americano, engarzadas en el jade que vino desde Asia.
El Miedo y las Etapas de la Vida -Leer-
Tememos muchas cosas, como parte de nuestro equipaje genético. Tememos a la realidad, a perder lo que tenemos, a envejecer. Sin embargo, deberíamos aprender a conocer qué es realmente lo que debemos temer.
Carlos Adelantado
Un mundo en desorden -Leer-
El mundo es un rompecabezas de seres humanos y de sueños, hecho para encajar, con sus virtudes y sus defectos. Cosas que nos mantienen unidos y cosas que nos separan. El problema estriba en encontrar un sitio para cada una de ellas.
Estela Tejeda

Las estatuas de Bamiyan
Quizá las extintas estatuas de Buda en Afganistán encierran misterios arrastrados por las tradiciones. Fueron encontradas por ascetas budistas y remodeladas como las conocimos. Hoy se han llevado consigo su secreto, arrasadas por ignorantes.
José Carlos Fernández

¿Qué es el Universo?
El infinito es el gran problema de todos los pensadores de todos los tiempos. El gran interrogante desde hace milenios, al que se van sumando otros: ¿Es posible que sea finito pero ilimitado? ¿Dónde queda el infinito y dónde lo eterno?
José Escorihuela

La Hipótesis Gaia -Leer-
El nombre lo acuñó el Nobel Goldig. Nuestro gran ecosistema se va integrando en sistemas vitales cada vez más amplios, como han sugerido las grandes tradiciones sagradas de todo tiempo y lugar.
Paloma de Miguel
El Alma de las ciudades
Como los hombres, las ciudades tienen alma. Antiguas o modernas, tienen su vida propia, un ambiente creado a lo largo de los siglos o de los milenios; sus piedras han absorbido la historia, y es preciso saber leerla.
Antonio Beltrán
Editorial

Hubo tiempos y lugares en que las mujeres tenían un gran poder. En realidad siempre lo han tenido, aunque se les haya negado tantas veces: sólo ellas pueden ser crisol de vida. Pero hubo unas, las amazonas, las Ikamiabas, allá en el gigantesco río americano, dueñas de un misterioso talismán de jade, que abandonaron a sus hombres y fueron protegidas por la selva. Me gustaba verlas vivir y trabajar, y nadar en las noches de luna en busca de Muyrakitán.

Ellas no tuvieron nunca miedo. No lo tuvieron, entre fieras y bajo la naturaleza virgen. ¿Por qué lo tenéis vosotros, humanos de la llamada civilización, a tantas cosas sin nombre y sin forma? ¿No será porque habéis perdido, destrozado por vuestras máquinas, todo lo que de verdad es valioso, todo lo que de verdad vale la pena conservar?

Por eso vuestro mundo está en desorden. Por eso no os encajan las piezas. Piezas blancas, negras, amarillas, cristianas, musulmanas, hebreas, de arena, de piedra, de agua... Las habéis desordenado y ahora no os encajan. Tenéis que aprender a crear una cultura en la que, como en una gran caja, todo quepa y todo quede ordenado...

Si no lo hacéis así, otros Budas de Bamiyan serán destruidos, otras figuras sagradas, artísticas, históricas, caerán por manos fanáticas, arrastrando en su caída estruendosa historia, oraciones, sueños, belleza y esperanza. Es tan difícil crear, y tan fácil destruir...

A Borges lo conocí sobrevolando Argentina. Me gustó su curiosidad inacabable, su agilidad con la pluma, la sonoridad de su recio y dulce español. Cómo sugería misterios en sus ideas del tiempo, la muerte y el azar.

Y conozco el Universo, la pequeña Tierra a orillas del Océano Cósmico, tan frágil y tan mal cuidada por vosotros, que deberíais estar adorando cada piedra y cada árbol. Esa pobre Gaia, vida en un sistema de vidas, Gaia con alma, como alma tienen muchas ciudades también.

Cuidad tanta posesión hermosa como Dios os ha dado, hombres. La mayoría no volverá a vivir si las matáis.