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Septiembre 2003
Dossier
El teatro de sombras
En el año 140 a.C. el emperador chino Wu pierde a su querida esposa. Un campesino le dice al entristecido rey que puede ayudarle a mitigar su dolor: la sombra de una imagen muy parecida a la reina proyectada en una tela e imitando la voz, consigue consolar al rey. Este es, según los descubrimientos de los investigadores su origen: a través del juego de sombras reviven héroes y reyes, dioses y príncipes, haciendo reír y llorar al espectador a la vez que comprende realidades escondidas en la mente.
Erol Karaca
Sumario
Catalina: el infierno de un reinado -Leer-
Sola, sumida en la tristeza, y posiblemente envenenada, murió en 1536 Catalina, princesa de Aragón y legítima reina de Inglaterra. Uno de esos destinos el suyo que ponen dolor en el alma de quienes lo conocen. Dejará el sol de Granada para vivir entre las brumas del Támesis. Su padre, el rey Fernando el Católico, y Enrique VII de Inglaterra han firmado una alianza entre sus dos países para poner freno al poder amenazante de Francia. Y Catalina es el precio: ha de unirse en matrimonio con el segundo hijo de Enrique, Arturo, casi un niño. Después de la celebración de los esponsales, la joven pareja marcha a Gales, donde el débil Arturo muere de una epidemia seis meses después de la boda. Es el comienzo de las terribles pruebas de Catalina: princesa de dos de las más ricas cortes de Europa, se ve reducida a la pobreza y la humillación, y sometida a un nuevo enlace esta vez con su cuñado, el futuro Enrique VIII.
Mª Ángeles Fernández
La biodiversidad: patrimonio genético de la Naturaleza -Leer-
La desaparición de especies puede suponer la pérdida de la maravillosa diversidad de los ecosistemas naturales. Pero la actividad humana está acelerando un ritmo de extinción espectacular, propiciando la mayor crisis desde la desaparición de los dinosaurios, hace 65 millones de años. Cada organismo es, en sí mismo, la historia única e irrepetible de un largo proceso vital; la desaparición de una especie supone, por tanto, una pérdida irreparable e irreversible. Desde el punto de vista científico, esto supone la creación de agujeros o rotos en esa delicada malla de relaciones ecológicas, y afecta además a nuestra identidad cultural que está profundamente arraigada en nuestro entorno biológico.
Manuel J. Ruiz
Nuevas tendencias educativas -Leer-
En los últimos decenios, se han establecido tres líneas tecnológicas de información que señalan nuevas estructuras y posibilidades educativas: el hipertexto, con el que se abandona la idea de una base sistemática de avance lineal en el tiempo, como ocurre con los libros desde la primera página hasta la última; Internet, una estructura en la que no hay ningún centro, ningún principio ni fin y, lo que es más importante en el terreno educativo, ningún principio de orden profesional jerárquico tradicional; y la realidad virtual, que disuelve la separación entre realidad y ficción, y distorsiona la relación espacio-tiempo.
Estela Tejeda
Aragón Mudéjar -Leer-
Tras la disolución del Califato de Córdoba y la formación de los Reinos de Taifas, comenzó a finales del siglo XI el proceso de reconquista de los territorios ocupados por los musulmanes por parte de los cristianos. Alfonso I "el Batallador" entraba en la ciudad de Zaragoza en 1118, iniciándose a partir de ahí otro proceso, el de repoblación de los terrenos recuperados, lo que hizo necesaria la permanencia de los habitantes musulmanes, ahora denominados "mudéjares".
Enrique Bérniz Perandreu
Blasco Ibáñez, una vida de novela -Leer-
En 1899 escribe La Barraca, novela costumbrista que muestra la tragedia de los labradores valencianos y en la que es retratada con tremenda psicología el alma del hombre de la tierra. Esta obra le consagró como uno de los grandes novelistas del género por la perfección de su estilo y fue la primera que trascendió las fronteras: sólo en Francia se vendieron más de un millón de ejemplares y se utilizaba como libro de texto en las escuelas.
Asunción Soria
Editorial

Desde el remoto Oriente, desde la lejana Antigüedad, nos ha llegado una de las manifestaciones culturales más interesantes y sugerentes, tal como se refleja en nuestro tema central sobre el Teatro de Sombras. Nuestra cultura contemporánea, tan orgullosa con sus aires de superioridad, cree haber inventado, primero con la linterna mágica y con el cine después, el misterioso efecto de realidad que produce la proyección de imágenes en movimiento, sin saber que hace siglos los seres humanos sintieron la misma necesidad de inventar un mundo de reflejos, que sirviera de espejo para hacer visibles las imaginaciones y los sueños. Tendremos que concluir que tenían razón los sacerdotes egipcios de Sais, cuando lanzaron a Solón el célebre reproche: "vosotros, los griegos, sois unos niños", porque creían ser los únicos, los inventores de todo.


Efectivamente, las figuras que se proyectan en la pantalla, jugando con las luces y con la oscuridad, y en todo caso con los efectos que produce la combinación de las dos cosas, se nos presentan como pertenecientes a la memoria de la Humanidad, quizá porque intuye la frágil barrera que separa la verdad de la ilusión, o las apariencias de la realidad. Y resulta significativo contrastar lo que sabemos de ese arte tradicional todavía vivo en tantos lugares con las tendencias actuales del cine de envolvernos con los efectos especiales y sus desafíos a las leyes de la física y sus alusiones a la posibilidad de que vivamos engañados por el gran montaje de la manipulación, que nos hace creer que vivimos y somos libres, cuando no somos más que juguetes o marionetas que manejan unos astutos y enigmáticos personajes desde la oscuridad de las bambalinas del teatro de la vida. Ya se hizo eco Platón sobre todo ello, cuando nos describió la caverna en uno de sus diálogos más atrevidos a la hora de desentrañar las falacias que acechan a los hombres, aquel en el que quiso evocar la posibilidad de una sociedad justa y buena.

Tal constancia en el empeño por franquear el umbral entre los mundos imaginados y vividos nos está indicando hasta qué punto nos resulta fácil rendirnos ante los encantos de la ilusión, como una constante que se ha revestido de diversas formas a lo largo del tiempo y del espacio. Hay como una reflexión, como una advertencia, detrás de estas manifestaciones artísticas, pues a pesar de nuestra tendencia a banalizar las interpretaciones de las culturas, en su origen se encuentra una sabiduría, aplicada a proporcionar los posibles remedios para ese peligro de confundir la realidad con la ficción. El escenario del Teatro de Sombras como imagen del mundo ayuda a comprender pequeños misterios de la vida con más efectividad que un sesudo tratado. De ahí su capacidad para recrearse a sí mismo en múltiples variantes.