La armonía es un concepto vital en el pitagorismo, es un modo de vida. Los Versos de Oro y otras máximas pitagóricas recogen un tesoro de ideas que podemos aplicar en cada momento de nuestra vida: educad a los niños y no tendréis que castigar a los hombres, nos dicen. Si pudiéramos seguir estas enseñanzas, el mundo sería como Pitágoras trató de hacerlo: justo, armónico, ordenado.